Clasificación de la orientación sexual
La orientación sexual se clasifica casi siempre en función del sexo o de las personas deseadas en relación con el del sujeto:
Heterosexual (hacia el sexo opuesto)
Homosexual (hacia el mismo sexo)
Bisexual (hacia ambos sexos)
Asexual (falta de orientación sexual)
Pansexual (hacia todo o todos, incluyendo inclinación a las personas con ambigüedad sexual, transexuales/transgéneros,
y hermafroditas)
[editar]Origen de la orientación sexual
Se debate el origen genético o sociocultural de la orientación sexual. No se han encontrado indicios de que exista una orientación sexual independiente de las circunstancias sociales; así, podemos suponer que existe una impulsividad heterosexual en una parte significativa de la población, igual que en el reino animal. En el caso del hombre ésta estaría más o menos predispuesta por socialización,[cita requerida] mientras que cabría hablar de instinto en el caso de los animales. Sin embargo, en biología se considera que el ser humano también actúa sujeto a los instintos.2 3 Pero la hipótesis persistente de una predisposición genética eventual queda controvertida por la dificultad de poder explicar esto por un proceso de selección natural.
La orientación sexual, sea su origen innato o adquirido, se atribuye a sensaciones y conceptos personales, tanto vividos como imaginados; el comportamiento sexual de una persona puede ser diferente a su orientación. Así, por ejemplo, la abstinencia sexual no resulta siempre de una orientación sexual.
[editar]Referencias
1. ↑ De tal manera, es en el espacio de lo público donde se configuran, manifiestan y reproducen las identidades sexuales pero es en el ámbito de lo privado (el imaginario Lacaniano) donde se conforman (denotar con el término conformar, un "nacimiento esencial" de las pretendidas orientaciones sexuales, sino, en el sentido Lacaniano, una construcción subjetiva en la que la vivencia erótica traspasa cualquier consideración de orden biológico y moral, para instalarse en la lógica del deseo) más en Bisexualidad La Preferencia oculta El texto se refiere a la teoría de Jacques Lacan un psicoanalistaestructuralis
ta francés
2. ↑ Animals, including humans, are born with innate behaviours so that they react instinctively to some environmental stimuli in a way that enhances their prospects for survival(Animales, incluido los humanos, nacen con conductas innatas que los hacen reaccionar instintivamente en un entorno estimulante de forma que desarrollan sus posibilidades de supervivencia) más en Gender, Sexual Orientation, and Behavioural Genetics
3. ↑ Gran parte de la antropología moderna se basa en el relativismo cultural, con los peligros que eso implica. Por otro lado hay quien dice que el relativismo es una justificación para casi todo. Creemos que percibimos la realidad de la misma manera que todos los demás, pero esto no es del todo cierto, incluso aunque se comparta el relativismo cultural. Cierto relativismo puede tener bases genéticas. Damos por sentado que un mal o buen olor será malo o bueno para cualquiera. Estamos seguros que la orina huele a orina y la vainilla a vainilla, sin embargo, por ejemplo, el olor de la adrostenona es percibido de un modo u otro dependiendo de los genes que porte el individuo que huele esa sustancia. más en Los genes determinan la percepción del olor de una feromona
Fantasía sexual
El sueño de la esposa del pescador porHokusai es una representación artística de una fantasía sexual.
Las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente teniendo como tema principal las relaciones sexuales. Se producen de forma voluntaria o involuntaria en nuestra mente. Si bien las fantasías sexuales son poco comentadas con otras personas, o no mencionadas en lo absoluto, son bastante comunes. Éstas comienzan con la pubertad y suelen acompañar al ser humano durante toda su existencia. A pesar de la popular creencia de que el varón es el que tienen mayor actividad sexual y por consiguiente más fantasías sexuales, se ha probado que hombre y mujeres fantasean al mismo nivel, solo que en diferente forma.1
Al encontrarse en nuestra imaginación, las fantasías sexuales pueden perder el efecto estimulante que tienen en caso de llevarse a la práctica, pues la idealización que permite nuestra mente evita detalles que en la práctica harían de una fantasía algo muy difícil de concretar o quizás hasta imposible de realizar.
El hecho de que una persona emplee una fantasía sexual no presume necesariamente que desee llevarla a la práctica. En gran número de ocasiones las fantasías se oponen a la naturaleza del ser humano, a las creencias y a la escala de valores de quien las evoca pero como lo único que compromete es la imaginación se las acepta.
Hay casos de personas que las han llevado a la práctica, pero ya en terrenos reales tales acciones han perdido mucho de la magia que poseían en la mente. Paradójicamente una fantasía puede convertirse en una mala experiencia si se hace realidad. En el mismo renglón se encuentra el compartirla o no con la pareja, pues al tornarla de los demás, pierde ese toque de exclusividad. La opción de hacer realidad o compartir las fantasías queda al libre albedrío. Lo más importante de todo esto destacar a la fantasía como afrodisíaco y el único antídoto efectivo para contrarrestar la realidad.
Otro punto que vale la pena aclarar es que es muy común confundir a la fantasía con el deseo sexual, ya que ambos conceptos se circunscriben meramente al marco mental sobre el mismo contexto, la sexualidad, sin embargo mientras la primera se refiere a la evocación de una "situación ficticia", el deseo es el anticipo de una "situación real". Aunque también puede darse el caso de que el deseo tenga su origen en una fantasía, es importante dejar claro que no son lo mismo; ya que esto último puede ser indicio de la presencia de alguna "parafilia".
La fantasía masculina
Clasificar las fantasías es un trabajo arduo, su número, tipo y calidad es tan grande como seres vivos puedan crearlas con total libertad y privacidad, muchas nunca se contarán. Las fantasías masculinas suelen centrarse en el control de la situación y en la capacidad sexual. Las más frecuentes son las siguientes:
Tener relaciones sexuales con una pareja distinta a la propia.
Tener relaciones dentro de un grupo (orgía).
Mantener una relación en la que se incluyan escenas violentas como el sadismo o masoquismo, siendo él el que domina a una mujer sumisa que lo consiente y satisface o bien es el que debe obedecer y satisfacer los deseos de otra persona dominante.
Tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo.
Tener relaciones sexuales con parejas anteriores.
Hacer el amor en lugar distinto al acostumbrado.
Hacer el amor con su propia pareja de manera diferente a como se realiza habitualmente (oral, anal, o de otra manera donde la pareja sea más participativa).
Ser objeto de una violación por parte de una mujer.
[editar]La fantasía femenina
Las fantasías sexuales de las mujeres en muchos casos coinciden con argumentos imaginados por los hombres. Las fantasías femeninas parecen caracterizarse por ser de mayor duración que las de los varones y centrarse en relaciones sentimentales. Las más frecuentes son:
Imaginarse mantener relaciones sexuales con otro hombre distinto al habitual (su marido o su pareja).
Pensar que está siendo objeto de una violación, ya sea con un hombre o más de uno.
Imaginar que se halla violando a un hombre, sometiéndolo a su voluntad.
Figurarse que está poseyendo o siendo poseída por otra mujer.
Rememorar otras experiencias sexuales mantenidas en el pasado.
Mantener una relación en la que se incluyan escenas violentas como el sadismo o masoquismo, siendo ella la que domina a un hombre sumiso que la consiente y satisface o bien es la que debe obedecer y satisfacer los deseos de otra persona dominante.
Tener relaciones en un lugar más excitante (piscina, ascensor, baño de un avión, etc).
[editar]Cultura
Debido a los preceptos sociales, las fantasías sexuales que involucran la infidelidad son mal vistos, incluyendo muchas veces a la misma persona que los padece, existiendo un sentimiento de culpa y arrepentimiento. Según estudios realizados la existencia de fantasías sexuales no es un factor determinante a la hora de ser infiel a la pareja, pero las personas que son infieles tienden a tener más fantasías sexuales que el promedio.2
[editar]Salud
Es recomendado por los especialistas en sexología que las parejas estables lleven sus fantasías sexuales a la realidad en forma de juegos sexuales, esto con el fin de reavivar la vida sexual de la pareja.3
Las fantasías sexuales son consideradas patológicas cuando empiezan a realizarse y esto comienza a afectar la vida del inviduo o cuando se constituyen la única forma de llegar al orgasmo. En estos casos se cae en el campo de las parafilias, en el cual objetivo sexual esta precedido por fantasías y deseos sexuales compulsivos que deben llevarse a cabo y la copulación de los miembros de la pareja no es el fin del acto sexual sino realizar la situación generada por la obsesion del individuo.
El tener pocas fantasías sexuales o caracer de ellas puede ser indicador de una patología conocida como deseo sexual hipoactivo o DSH4 o también de un cuadro de estrés y baja autoestima que esté afectando a la persona.5
Hay muchas formas en las que uno puede promover y acentuar su belleza: yendo al gym, comiendo con calidad, teniendo hábitos saludables o armonizar la energía emcoional y espiritual a partir de los chakras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario